domingo, 2 de agosto de 2009

El Escorial

Felipe II se olvidó de poner un panteón para murciélagos, pero después de sobrevolar los verdes jardines del Monasterio de El Escorial me quedó claro que los reyes allí enterrados fueron muy reyes.

Peñíscola


Allí donde empieza la Comunidad Valenciana asoma por la costa mediterránea un pueblecito lleno de magia. Hechizado por la luna y el castillo, Peñíscola, se presenta como un conjunto de bonitos rincones de la más pura cultura mediterránea. Si yo hubiera sido Papa Luna y no murciélago, sin duda, también me hubiera escondido allí.