domingo, 29 de noviembre de 2009

Salamanca enhechiza

Tanto buscar la rana en la fachada de la Universidad, y nadie se da cuenta de que también hay un murciélago. Pues sí, ahí estoy. Pero Salamanca no es solo una rana que vuelve locos a estudiantes y foráneos, es una ciudad donde se respira el pasado, donde las tradiciones, los chascarrillos y la magia de una época de capa y espada se esconden en cada esquina.












Casas malditas, cuevas donde el mismísimo diablo impartía catedra, fachadas con conchas que esconden tesoros. La plaza mayor y la catedral: una delicia para mis alas que encontraron confortable cobijo y alimento en la ciudad plateresca.
Mestizaje cristiano y árabe, gótico y mudéjar renaciendo en un estilo único en el mundo. El plateresco de las diversas fachadas inunda los espacios con frutas, coronas y escudos.

Ya lo dijo Unamuno:
"Salamanca, Salamanca,
renaciente maravilla
académica palanca
de mi visión de Castilla"

Hoy Salamanca es sinómino de Universidad y de saber, pero también de disfrutar.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Alcalá de Henares



Muy cerquita de Madrid, ciudad dormitorio para miles de trabajadores de la capital. Alcalá está llena de historia y sabiduría, gracias, al ingenioso Cervantes y a su vetusta Universidad (arriba). En mi fugaz visita, utilicé mi máquina del tiempo para visitar la casa de Miguel y comprender entonces algunas costumbres de los murciélagos en el pasado.
En su casa me encontré, entre otros, un libro, El Quijote, en todos los idiomas menos en el mío, pero menos mal que soy poliglota. La gran obra de Cervantes tiene muchas interpretaciones, pero en ninguna se ha comentado sobre mi aparición. Porque sí, yo estuve allí donde los molinos de La Mancha todavía no eran generadores eólicos y donde la fantasía caballeresca alcanzaba su parodia más real. La prueba es esta foto, Quijote me lleva orgulloso en el pecho frente a la casa de su creador. ¿creó Cervantes a Don Quijote, o Don Quijote a Cervantes?