martes, 27 de septiembre de 2011

El agua de Viena


Baja en Primavera de los Alpes Austriacos para llegar a la capital treinta y seis horas después, sin bombas que la impulsen y minuciosamente protegida. Ellos, los vieneses, al igual que los madrileños, están orgullosos de su agua. Mi paladar de murciélago madrileño se sorprendió, al principio no muy convencido por terco, de la calidad del agua, pero se sorprendió aún más de la publicidad y la promoción que tiene. Porque a diferencia del agua de Madrid, el agua de Viena es una razón más para visitar la ciudad y está disponible en muchas fuentes alrededor del centro turístico.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Monumental Viena


En el corazón de Europa, la capital europea de la música, Viena. Es una ciudad que impone, es un monumento hecho ciudad. Su arquitectura es limpia y blanca y su pasado barroco nos transmite su legado imperial.


Una ciudad que destila cultura por todos los rincones: universidades, estudiantes, música, bicicletas. Algo que en su conjunto podría ser tildado de "Bohemismo estudiantil" y que ya en el pasado ha visto crecer a grandes pensadores y físicos como Freud o Schrodinger (y su gato).

En Viena es legal beber alcohol en la calle y la gente, de forma cívica, disfruta de buenos vinos en copas de cristal, relajadamente tumbados en los numerosos espacios verdes de la capital. Y, aunque yo no lo uso mucho, me resultó sorprendente el número de puntos libres de acceso a Internet repartidos por la ciudad. Será por esto y por muchas más cualidades por las que actualmente Viena es considerada una de las mejores ciudades para vivir, si no la mejor.

Sin duda, Mozart y Beethoven no se podían equivocar viviendo en Viena.
La Opera de Viena fue inaugurada en 1869 con la obra de Mozart Don Giovanni

Mis torpes bateos de alas me llevaron hasta mi siguiente destino: HundertwasserHaus. Un estilo en los 180 grados del resto de la ciudad. El modernismo juguetón de Hundertwasser colocó 250 arboles y arbustos combinados con superficies irregulares y coloridas. La intención del arquitecto era combinar una buena arquitectura con un lugar donde el hombre pudiera sentirse libre, sin embargo, poco después de inaugurarse y tener sus primeros inquilinos, las tejas del tejado se han empezado a rebelar y la elevada vegetación ha generado unos gastos importantes. ¡Con lo fácil que es colgarse boca abajo en una cueva!


Y ya cuando parecía que me alejaba del centro monumental me encontré con el Palacio de Schönbrunn, residencia de la bella, deportista y excéntrica Isabel de Baviera. Su extensión y orografia justifica los paseos de ocho horas que agotaban diariamente a su séquito de damas. Incluye un zoo, numerosas fuentes, ardillas, árboles de todo tipo, rampas, bonitas flores minuciosamente cuidadas, esculturas y...¡turistas!



Finalmente no quería dejar de pasar por alto un apunte comilón. Y aunque su gastronomía es rica y variada, su plato turístico estrella es el Snichtzel, que para un murciélago común, es un filete empanado de toda la vida, pero en este caso tiene la particularidad de que no cabe en el plato. El resto de platos que disfruté estaban muy ricos pero desgraciadamente... ¡son muy difíciles de pronunciar si no sabes alemán!

Preciosa Viena bajo el sol

sábado, 10 de septiembre de 2011

Toda estatua tiene una historia... pero algunas son mejores

Schöne Náci 


No siempre las estatuas tienen que ser de políticos, grandes pensadores, artistas o deportistas. Esta estatua representa simplemente a un buen hombre que con su simpatía alegraba al pueblo de Bratislava, regalaba flores a las mujeres y las saludaba con cortesía en varios idiomas. El "bello Ignacio", que es lo que significa su nombre, era pobre pero vivía de la comida que conseguía en los cafés de Bratislava y nunca descuidó su aspecto, vistiendo siempre con frac, sombrero de copa, guantes blancos y bastón. Se dice también que perdió la cabeza por su amor platónico, que fue secuestrada y posteriormente enviada a un campo de concentración.

Cumil 


A pocos metros del bueno de Ignacio está la competencia, Cumil, un hombre trabajador que en sus ratos libres se asoma por esta alcantarilla para ver las "vistas" de las chicas guapas que pasan casi por encima suyo.  Esa es la conclusión aceptada después de muchas discusiones sobre por qué a este hombre le apeteció un día salir de las alcantarillas. Pero esta posición ya le ha costado un par de atropellos así que ya incluso han creado una señal de tráfico específicamente para él y para evitar aplastamientos circunstanciales.


¡En mi próxima entrada sigue mi vuelo por el Danubio en Viena!