martes, 18 de diciembre de 2012

Per Rialto o per San Marco, por Venecia

Los canales, licencia para volar
Lo siento por todas esas numerosas ciudades que se hacen llamar "la pequeña Venecia" porque Venecia sólo hay una, y cualquiera que asome sus alas de murciélago por allí lo sabe. El mañana nunca muere y el mundo nunca es suficiente para Venecia, cada calle y cada canal es un escenario, por ejemplo, de una persecución de lanchas. ¿O no, señor Bond?

Sin duda Venecia es uno de esos lugares únicos en el mundo, con una magia que te captura desde que estás llegando a la estación de Santa Lucía. Si no has estado te lo pueden contar, lo puedes ver en películas, en el google maps, incluso puedes escucharlo en canciones míticas (ojo a Summers) o lo puedes leer en blogs de mascotas y peluches, pero no lo podrás vivir. El ambiente de la plaza de San Marco, siempre abarrotada de turistas si el "acqua alta" lo permite, y el paseo por la Riva degli Schiavoni es algo que recomendaré a todos mis compañeros de cueva y familia quiróptera.

Piazza de San Marco
Todo empieza por las laberínticas calles, ni volando me aclaraba,cuidado los despistados porque perderse no es difícil y encontrarse en el mapa lo es. Las señales que te guían "per Rialto" o "per San Marco" están bien para ir, pero para volver desgraciadamente no hay un "per tu hotel/cueva".

Sí, genial, Pato ¿per dónde entonces?
Espectacular planeo sobre el Gran canal, bajo el puente Rialto, sobrebasando a las góndolas y vaporetos para ponerme en paralelo a una veloz lancha. Los comercios llenos de compradores de cristal de Murano y máscaras se acercan hacia la Piazza de San Marco. Inmensa y clara, el "salón más bello de Europa" nos recibe al ritmo de la envolvente música mientras observo la grandeza de sus alzados. El Palacio Ducal, el Campanario de San Marco, la Biblioteca y sobre todas, la Basilica de San Marco. Obra maestra del estilo bizantino, una ley obligaba a los mercaderes más poderosos a entregar un tributo para embellecer la Basilica cada vez que acordaban un negocio provechoso. Leones alados rodean y observan a todos los visitantes, representan a San Marcos evangelista, mensajero de Dios que prepara el camino.

Fresco frontal de San Marcos
Muy cerca de la Basílica, un detalle que no se suele pasar por alto, dos casas se están sujetando, sus iniciales paredes horizontales son ahora oblicuas. Parece el momento para asombrarnos con el origen y la arquitectura: Tras la caída del Imperio Romano, muchos habitantes del Véneto fueron a refugiarse de los ataques bárbaros a la laguna de Venecia, un pantano lleno de mosquitos. Cuando remitieron los ataques comenzó la construcción y se empezaron a tender puentes en los canales. Debajo de Venecia, de sus casas, tiendas e iglesias, hay un bosque de millones de pilares de madera recubiertos con piedrijas de caliza blanca de Croacia. Aún así, algunos edificios han ido cediendo y las islas van hundiéndose pocos milímetros al año. Venecia tiene un enemigo silencioso y lento, inmortal que nunca cesa en su batalla, pero la astucia del hombre le seguirá retando una y otra vez.

Dos paredes horizontales antes, oblicuas ahora
La ruptura día/noche se produce súbitamente, cambia la magia de la ciudad para convertirse en un laberinto de sigilo, de luces tenues, de calles estrechas, capas negras, murciélagos que revolotean, leyendas de gondoleros y guerreros enmascarados. En general la ciudad y los gondoleros se recogen bastante con la falta de luz e invita a una cena particular, así lo hicieron mis sabios captores (perdón, quise decir "portadores").

Sobre Venecia me gustaría desmentir y confirmar algunos mitos comunes. En ningún momento de mi recorrido volador me pareció una ciudad que tuviera un olor desagradable y estuviera sucia. Hay bastante gente pero no es agobiante, claro que yo soy escurridizo y hábil. Sí hay que admitir que no es una ciudad para bolsillos frágiles pero siempre es posible montárselo bastante bien siendo un poco astuto.

Amanece temprano, el graznar de las gaviotas se oye tan claro como las pequeñas olas que mueven el muelle. Emprendo vuelo en paralelo al vaporeto que lleva a mis amos al aeropuerto. Seguirán prediciendo su hundimiento, se podrá convertir en una ciudad submarina o ser lentamente sumergida pero León alado seguirá en pie.
Un murciélago enmascarado

1 comentario:

  1. Muy interesante todo lo que cuentas, que sigas viajando y conociendo nuevos lugares.
    Éxito con el blog.
    Saludos
    Oliver

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