lunes, 25 de julio de 2016

Universal Studios Hollywood. Murciélagos entran gratis 2.

Hace ya más de un lustro este murciélago servidor escribió la que se convertiría en la indiscutible entrada más leída del blog. Curiosamente, es la visita a un parque temático europeo, Disneyland Paris, y no a una ciudad, la que sigue siendo líder en lecturas. Hoy, el blog ha evolucionado y las entradas están mucho más elaboradas, Ahora toca acabar con el tópico porque está segunda parte sí que fue buena. 
¡Ya estoy aquí!
He volado hasta aquí para llegar a los Estudios Universal de Hollywood. Hoy es el día. Empezamos madrugando para llegar pronto a la apertura del parque (consejo número 1 cuando vas a un Parque Temático: madrugar). El atasco no nos impide llegar a nuestro parking previamente reservado a través de la web oficial. Entradas impresas en mano, mis amos ruedan los tornos, yo sobrevuelo el acceso, gratis (jeje). Lo primero que sorprende, a diferencia de otros parques en los que he estado, es la cantidad ingente de tiendas y restaurantes tematizados antes de la entrada oficial al parque. La mercadotecnia en estado puro. Además, al ser un parque pequeño vamos a cruzarnos muy de vez en cuando con Doc, Homer, Bart, Optimus Prime, Shrek y Dora la exploradora, que estarán esperándonos en varios puntos para una foto. Aunque más bien deberían agradecer hacerse una foto con el murciélago más famoso de...ejem...mi cueva.

Mapa en mano, atracciones y horario de espectáculos, hay que actuar rápido, el parque se llena y hay que aprovechar al máximo el día. Universal Hollywood tiene relativamente pocas atracciones, la mayoría de ellas son simuladores por lo que en un día intenso y con inteligencia se puede recorrer y disfrutar al 100% (Consejo 2: pensar todos los horarios y rutas al revés que la mayoría).  
Los Simpsoooons tin tin tirin...
Empezamos por dos atracciones en el piso de arriba del parque. El simulador 4D de Shrek me deja un poco frío, ambientación muy buena pero mecánica ya muy trillada para este tipo de atracción. Después nos adentramos en la siguiente zona ¡Springfield! Espectacular la tematización en esta zona del parque: podemos ver El badulaque, La taberna de Moe y la Central Nuclear, con botón de emergencia incluido. The Simpsons Ride nos espera, y no defrauda, un simulador estático en vagón que aprovecha toda la tecnología para dar una sensación muy realista.

Tras el buen sabor de boca nos vamos al piso de abajo, allí nos espera la mítica y tremenda atracción de Parque Jurásico. Sin duda, la mejor del parque, y no por su concepto repetido de atracción de agua en barcaza (Fiordos, Tutuki Splash...), sino por su única ambientación y su perfecto encaje con la aventura jurásica de Steven Spielberg. Te sentirás dentro de la Isla Nublar. Además, en el piso inferior tenemos la única montaña rusa al uso del parque, hasta que terminen la nueva de Harry Potter en 2016. La Momia no destaca especialmente por nada, salvo por ser cubierta. La tercera joyita del piso inferior es la atracción de Transformers, probablemente el mejor simulador con vagoneta en movimiento que he disfrutado, muy cuidado y espectacular.
Aunque antigua, sigue siendo la estrella del parque
Una dark ride muy cuidada, para disfrutar
Damos por concluida la zona de emociones fuertes y volvemos al piso de arriba para continuar con la visita por los sets de rodaje y los estudios, muy recomendable y necesario el "Studio Tour". En él  veremos muchos de los escenarios que hemos visto años y años en películas de sobremesa de Antena 3 y series. Además, coches de película en español latino "Rápidos y Furiosos" y efectos especiales en escenarios, menciones especiales a "tormenta sobre pueblo" y "derrumbe de estación de metro". Para rematar, una animación 3D de King Kong en pleno autobús, de la que tuve que escapar volando. Todo ello hará las delicias de cualquier aficionado al cine.

No paro de volar y ya estoy de camino al último simulador que me queda, ¡me convierto en un Minion!. Esta atracción familiar te sumerge de lleno, nuevamente con un simulador, en lo que siente un Minion, muy amena y divertida. Ya sólo nos queda un espectáculo a destacar que no debéis perderos, Waterworld, aunque hayáis visto algunos parecidos, sobre todo en Warner Madrid, no dejéis de disfrutar de esta historia de efectos especiales alucinantes con todo tipo de explosiones, vehículos, armas y saltos. Muy a la americana, muy recomendable.
Esto se acaba...
El atardecer va llegando y el abarrotado parque empieza a vaciarse, si todavía quedan energías, es el mejor momento para repetir (Consejo 3: si te apasionan los parques sabrás que este es tu momento). En nuestro caso, después de cumplir la misión principal y después de tantos días acumulados, decidimos retirarnos a nuestro hotel en Santa Mónica. Mi gran aventura por la Costa Oeste está tocando su fin. Un viaje irrepetible junto a los recién casados ¡Enhorabuena!. Esto ha sido todo, el año que viene volveré.
To be continued...

Un atasco llamado Los Angeles

Santa Monica nos recibe con las luces de su embarcadero, el hotel de mis amos está cerca de la playa de los vigilantes. Yo prefiero dormir cerquita de la playa, concretamente debajo del Pier, sólo para murciélagos. Tenemos dos días en Los Angeles y estamos alojados en Santa Mónica. El primer día dedicaremos la mañana para ver Beverly Hills y Hollywood y por la tarde-noche, un paseo por la playa y el Pier iluminado en todo su esplendor. 
Mítico bat hotel bajo el St Monica Pier
Ya preparados a la mañana siguiente, veo como mis amos arrancan el coche y me dispongo a seguirlos desde el cielo. Alzo el vuelo y observo, no he visto una concentración de coches mayor en mi vida, autopistas de seis carriles atascadas, al parecer esto es el día a día en Los Ángeles, un atasco gigante. 
Welcome to Berverly Hills
Finalmente llegamos a Beverly Hills para ver la casa de Brenda, Brandon y Dylan en Sensación de Vivir. En realidad no supimos cuál era, pero nos dedicamos a dar un paseo y alucinar con los casoplones y cochazos que se gastan por esos lares.
Árbol legendario en Berverly Hills, tiene brazos
Tras el paseo volvemos a subir al coche y ponemos rumbo a la zona del Hall de la Fama en Hollywood. Allí encontré estrellas de directores, actores, cantantes, y por supuesto, la mía. Sobrevuelo el Kodak Theatre, el Teatro Chino y disfruto de las vistas de la maquinaria del cine perfectamente engrasada para el estreno de Jurassic World, con Chris Pratt a la cabeza.
Estrella reservada
Bienvenidos a Jurassic Park
Sin tiempo que perder buscamos un In-N-Out para comer, esta vez no tenemos suerte y acabamos en un Mc Donalds. Bastante normalucho, por cierto, ninguna diferencia con cualquiera en España. Después de comer vuelo para conocer unos pequeños canales que hay cerca de Venice Beach. Un bonito sitio para vivir, con casas de lo más curiosas y canales al lado de la playa, un buen momento para recordar mi entrada sobre la "Gran" Venecia, no acepta imitaciones. 
Canales en Venice beach
La tarde continúa y volvemos a la zona de Santa Monica, la puesta de sol en la playa de los vigilantes nos depara un agradable paseo por la orilla del congelado Pacífico. Los puestos de los vigilantes están cerrados ya a estas horas, así que no me crucé con ninguna Pamela. Se encienden las luces de la noria y la montaña rusa del Pier, ya está lleno el Lobster para cenar. Una vista nocturna mágica del embarcadero nos traslada a otra época.
Los vigilantes, el embarcadero y la sombra...
Esto llega a su fin, y he guardado fuerzas para uno de los días más esperados de mi ruta por la Costa Oeste. Universal Studios Hollywood ¡allá voy!

domingo, 24 de julio de 2016

De Road Trip por la Big South

Salimos desde Yosemite y ponemos rumbo a la costa, pasamos por aburridas carreteras con rectas interminables y limitación de 50 mph, yo en el aire también me aburro. "Adopta una autopista" es lo que rezan varios carteles en los arcenes de las principales rutas. Al parecer si una organización se compromete a mantener limpia un tramo de autopista puede poner su publicidad, esta curiosa iniciativa se extiende por todo el país. 

Esa noche llegamos a Monterey, queremos ver leones marinos. Peino la costa y me recorro el paseo marítimo, por la noche nada de nada, me recomiendan volver temprano mañana. Después, pequeño vuelo nocturno por Cannery Row y vuelta a la cueva para coger fuerzas para los kilómetros del día siguiente.
La costa de Monterey
Siguiendo los consejos del día anterior, nada más amanecer vuelvo al paseo marítimo, ¡esta vez sí! dos leones marinos asoman en sendas rocas, pero nada comparable a la sorpresa de un poco más abajo. Después de abandonar Monterey y antes de coger la Big South, no podemos dejar de recorrer la mítica 17 Mile Drive y bajar en las distintas paradas de Pebble Beach. Entre ellas un campo de golf selecto y un árbol fantasma. Desde Carmel salimos, ahora sí, a la autopista 1, la Big South.
Ghost Tree
Campo de Golf en Pebble Beach
Nuestro flamante Mazda 6 de alquiler no tiene nada que envidiar al resto de coches que circulan, lentamente, por la Big South. Los paisajes en la parte norte inicial son espectaculares. Uno a uno vamos parando en todos los miradores, todos los coches hacen lo mismo y la circulación es bastante lenta, desde el aire aprovecho para disfrutar de las vistas del Pacífico. A continuación, os pongo las paradas que hice y que no podéis perderos en vuestra ruta por la Big South.

Mirador Random: Id parando, no corráis, el siguiente mirador siempre es mejor que el anterior.
Uno de los primeros miradores desde la Hw-1
Mirador con Elefantes Marinos: Poco antes de llegar al Hearst Castle, encontramos de casualidad esta parada, ¡qué dejaba en pañales a los leones marinos de Monterey!. Sin duda, un espectáculo de la naturaleza que hay que ver. Más info aquí.
¡Elefantes!
San Luis Obispo: Este pequeño pueblo se visita rápido, tiene una "misión española" y se puede degustar un sabroso bocadillo de costillas que mi amo no olvidará jamás. El lugar es Firestone Grill, muy recomendable.

Madonna Inn: Al salir de San Luis Obispo, está pensión rosa chicle se ha convertido en un lugar emblemático y visitable. En serio ¡vaya horterada!
La posada del chicle
 Morro Bay: Un islote que es un pedrusco gigante. En realidad verlo y poco más.
La bahía del morro
El día y las fuerzas empezaban a agotarse, así que terminamos llegando a Santa Mónica por la autopista paralela, bastante más cómoda. Esto nos permitió acortar un poco el viaje y gastar menos energías. Si estáis planeando el viaje, lo más conveniente para disfrutar a tope de la Big South, teniendo tiempo, es dividirlo en dos días haciendo noche en algún pueblo intermedio. Así, se puede completar con la visita al Hearst Castle o a Pismo Beach, Si bien es cierto que, si no estás interesado en Hearst Castle, con un día completo es suficiente y luego se puede aprovechar más en LA o San Francisco. Opinión de murciélago. 

Mañana nos levantaremos en Santa Mónica. Este Ferrari que dejamos atrás en el retrovisor esta noche soñará con mis alas batientes.
Sayonara, baby